
Me destruye la vejez.
Sentada en el borde de la pesadumbre de los años
que no vienen solos
que es una mierda que las pieles tersas de entonces
solo se definan como colgajos blanquecinos y arrugados.
Tu ojos que brillaron adolescentes se apagan con tu vida
y las manos manchadas de sol...
y los surcos de las lagrimas y sonrisas que ya no son...
me destruye la vejez
mis espejos no responden como antes...
Los pechos pierden las formas redondeadas
los pies secos de cansancio
las rodillas hinchadas
y el cuello ahorcado en el recuerdo de aquellos besos...
Todo desaparece
envejecer contigo no es poesía






